El viaje

Las Médulas: ruta guiada por la mina de oro romana en El Bierzo

04/05/2014 1 comentario


Aprovechamos uno de los días del puente para volver después de muchos años a Las Médulas. Se trata de una explotación minera romana en la que extrajeron oro entre los siglos I y III d.C. Está situada cerca de Carucedo, en la zona de El Bierzo (provincia de León) y tiene un paisaje único.

Vanina y Eguino en el Mirador Orellán Las Médulas

Un poco de historia

En la zona, antes de la invasión romana, vivían los Astures en castros. Ellos ya obtenían pequeñas cantidades de oro con métodos muy rudimentarios como las bateas, pero no fue hasta que Roma conquistó el territorio cuando se empleó tecnología avanzada de la época para obtener entre 3,5 y 5 toneladas de oro en los 200 años de explotación de las montañas.

Esta mina es la más grande en extensión del Imperio Romano, aunque no de la que más oro se extrajo.

Visita guiada a Las Médulas

El paraje natural está abierto permanentemente, por lo que se puede visitar de manera gratuita y pasear por los caminos cuando uno quiera, pero la opción que elegimos fue hacer una ruta guiada que incluía la visita al Aula Arqueológica de Las Médulas. Os recomendamos que visitéis la página del Centro de Recepción de Visitantes donde informa sobre los horarios y rutas.

Aula Arqueológica Las Médulas

La primera parada es en el Aula, en el que un guía explica la historia de los pueblos prerrománicos y la evolución de la zona con la llegada del Imperio. Los cambios van desde el estado de libertad de los satures hasta las nuevas edificaciones para las viviendas. La explicación se complementa con la reproducción de dos vídeos.

Maqueta de Las Médulas

Ruta guiada por Las Médulas

A 400 metros del Aula Arqueológica se sitúa otra pequeña oficina que es el punto de reunión para las personas que realizarán la ruta guiada. Allí nos reunimos un grupo de 40 personas para recorrer los 4 kilómetros con la guía por sendas entre las Médulas.

Ruta guiada por Las Médulas

A lo largo de la ruta se hacen 6 paradas en distintos puntos del camino para explicar toda la historia, tecnología e información, hasta llegar al final donde la guía se despide y tienes el tiempo que quieras para realizar la ruta de vuelta. Los temas de los que se habla en cada una de ellas son:

  1. Ubicación y población
  2. La montaña
  3. El agua
  4. Vegetación y flora
  5. Métodos de extracción del oro
  6. Cuevas

Os voy a contar brevemente parte de la explicación para que conozcáis toda la historia que tiene este paraje.

Ubicación y población

La superficie que abarca la mina es de 2.000 hectáreas (que serían algo más de 2.000 campos de fútbol ) y trabajaban unas 1.500 personas a la vez. Eran semi-exclavos: sobre el papel eran hombres libres, porque si no el Imperio Romano debería mantenerlos, que no les interesaba, pero a cambio de la libertad tenían que pagar un tributo, que se llamaba “Peregrini”. Así también, con esa falsa sensación de libertad evitaban posibles rebeliones.

Montaña Las Médulas

Las montañas tenían bastante cantidad de oro que ya batían los astures anteriormente. Es una zona húmeda bañada por el rio Sil, dato muy importante ya que el agua es factor fundamental en la tecnología de extracción del oro.

La montaña

La mina es un yacimiento secundario. Esto quiere decir que el oro no se encontraba en bloques junto a las rocas, si no en pequeñas concentraciones dispersas entre ellas. En los 200 años que se trabajó la montaña, entre el siglo I y el siglo III d.C. se movieron en torno a 100 millones de metros cúbicos de tierra para extraer de 3,5 a 5 Toneladas de oro.

Lo que más llama la atención cuando se va caminando por la ruta es que “todo lo que falta” de la montaña, que es la zona por la que se pasea, es material que retiraron los romanos para obtener el oro. En ese momento que ves donde no hay montaña es en el que te das cuenta todo el trabajo que tuvieron que hacer.

Vanina en Las Médulas

En las montañas había 3 zonas en las que se acumulaba el preciado metal: dos de baja concentración y una de alta. En 1 metro cúbico de tierra se encontraban unos 50 gramos de oro en las zonas de menos concentración y 300 gramos en las de alta.

El oro era fundamental en roma ya que su principal moneda, el Aureos era de este metal, lo que obligaba al Imperio a seguir buscando más en cada conquista, ya que significaba que un nuevo pueblo pasaba a tener la moneda romana.

Otro dato: el oro se formó en estas montañas hace 15 millones de años.

El agua

La tecnología de extracción se basaba en utilizar el agua para romper la piedra y extraer el oro, pero no me quiero adelantar.

La zona era muy rica en agua, pero aun así los romanos tuvieron que hacer 400 kilómetros de canales por las montañas para traer todo lo que necesitaban.

Los canales se comenzaban a construir desde el punto al que querían que llegase el agua y se iba subiendo hasta conectarlo con el río. Así sabían que siempre llegarían al punto deseado y, por otro lado, podían controlar en todo momento la inclinación de la pendiente.

Estas obras y la concentración de arcilla (que es impermeable) en las zonas bajas de las montañas y los valles favoreció la creación del Lago Sumido.

Vegetación y flora

Los árboles y arbustos que hay actualmente no son los que conocieron los romanos, ya que por aquella época era todo montaña, no pequeños valles y laderas como actualmente.

Eguino y Vanina Castaño Corazón

Hoy podemos encontrar muchos árboles, especialmente castaños. En el camino veremos varios que por centro están vacíos y uno de ellos tiene forma de corazón en la entrada. Como os podéis imaginar es el más fotografiado.

La peculiar flor amarilla “Cartexa” es la que más se puede ver, aunque el color púrpura de la Jara también es bastante característico. Había también alguna flor blanca que parecía de papel muy bonita, pero desconozco su nombre.

Flor del Brezo

Entre el arbusto, lo más importante es el brezo, pronto sabréis por qué.

Métodos de extracción del oro

La tecnología de la que disponían era muy limitada, así que tuvieron que ingeniarse dos formas para poder “romper” la montaña y llegar al oro.

El más sencillo consistía en disolver la montaña, porque es de arcilla, con el agua para ir filtrando después la roca pequeña y buscar el oro. En realidad no lo buscaban, si no que pasaban la mezcla de arcilla y oro por canales en los que se ponía en la base el brezo. Éste actuaba de colador, por lo que el oro, al ser más pesado y no disolverse, se quedaba entre las ramas. El siguiente paso consistía en quemar todo el brego y las pepitas de oro quedaban ya limpias y separadas.

Canal de la montaña en Las Médulas

También se empleaba el método de la batea para filtrar parte de la arcilla, como hacían anteriormente los satures, pero no era tan efectivo.

Lo que creó el paisaje de las Médulas no fue ese deterioro paulatino de la montaña, si no la explosión de algunas de ellas. La forma más efectiva de romper una montaña es lo que denominaron Ruina montium que traducido del latín significa “derrumbe del monte”.

El Ruina montium era una técnica que consistía en hacer canales en el interior de la montaña a diferentes alturas, intentando llegar a la base, lo más profundo posible. Los trabajadores de la mina tenían que escarbar para crear una red de túneles sin salida. Esta es la clave, no tenían salida. Una vez creada la red, se vertía una pequeña cantidad de agua para mojar la arcilla. A continuación de lanzaba dentro mucho agua, muy rápido y con toda la presión posible en todos ellos. El agua iba colapsando los túneles y como no tenían salida, el aire del interior se comprimía por la presión hasta que se producía una explosión. Al realizar esta tarea en toda la montaña a la vez, las múltiples explosiones hacían que parte de la montaña se derrumbase.

Tenían una técnica muy avanzada ya que dejaban siempre dos márgenes de seguridad a los lados para evitar que se cayese por completo. En algunas fotos podéis ver algunos de esos agujeros en las montañas cortadas.

El proceso siguiente era semejante, retirando las piedras más grandes que se llamaban “Murias” (los cantos rodados) y filtrando las más pequeñas en busca del oro.

Las Cuevas

La última parada de la ruta guiada por Las Médulas es en las dos cuevas, la Encantada y la Cuevona que se pueden visitar por dentro, aunque es responsabilidad de cada uno entrar, ya que no hay medias de seguridad y la guía no se responsabiliza en caso del asistente.

Eguino en la Cuevona

La verdad es que son impresionantes y muy grandes. La fuerza del agua que lanzaban los romanos tenía que ser enorme para hacer esos agujeros en la montaña.

El camino de vuelta al punto de salida es libre y hay dos caminos por los que volver. De hecho también se puede subir al mirador de Orellán caminando desde allí. Son solo 900 metros, pero el desnivel alcanza un 20% por lo que requiere bastante esfuerzo. En este enlace podéis ver la Ruta Carucedo – Mirador de Orellán en Wikiloc.

Entrada Cueva Encantada

El mirador de Orellán

Es el punto más famoso ya que es allí donde se hacen todas las famosas fotos de Las Médulas. La opción más cómoda es ir en coche, volviendo hacia Carucedo y desviándote en el cruce justo antes del pueblo para subir hasta allí. El desnivel también es importante, pero en coche es menos cansado.

Las vistas desde el mirador son espectaculares y se puede ver mu bien “todo lo que falta” a las montañas y hacerte una idea de la cantidad de tierra que tuvieron que mover los romanos.

Además se puede visitar también la Cuevas de Reirigo o la Cueva de la Chaira que atraviesa la montaña y llega hasta el corte de la misma (casi 250 metros de longitud). Es impresionante, pero suele haber bastante gente haciendo cola ya que por seguridad hay que controlar el número de visitantes que hay en cada momento.

Conclusiones

Me ha gustado mucho la visita a Las Médulas. Había estado hacía 15 años, pero apenas me acordaba. Pasear por entre las montañas es bonito y además hay diferentes sitios donde se puede hacer un picnic y reponer fuerzas. Si te gusta la fotografía, también hay muchos puntos en los que pararse.

Es interesante realizar la visita guiada, ya que os contarán todavía más cosas, aunque si habéis leído el artículo completo, ya podéis tener una idea bastante completa de todo el complejo de Las Médulas.


Mapa



Sobre el autor

Alfonso Eguino

Soy emprendedor, Ing. Tec. Informático y dirijo varios proyectos en Internet. Me encanta volar desde que a los 16 años me subí por primera vez a un avión. Desde entonces no he parado de viajar siempre que he podido. Una de mis pasiones son los aviones y creo que hasta podría vivir en un aeropuerto. He volado más de 220.000 kilómetros, que es lo mismo que dar algo más de 5 vueltas alrededor del mundo. Siempre pensando en el próximo viaje.




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